Santo del día: Wolfgang de Ratisbona
San Wolfgang es el santo patrono de quienes padecen problemas estomacales, de las personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares o parálisis, y de los carpinteros.
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San Wolfgang de Ratisbona nació alrededor del año 934, en el suroeste de Alemania. Como miembro de la nobleza, recibió enseñanza privada y posteriormente estudió en el monasterio de Reichenau y en Wurzburgo.
En el año 956, su amigo de estudios Enrique fue enviado a dirigir la arquidiócesis de Tréveris. Cansado de la vida monástica, Wolfgang decidió seguirlo y comenzó a enseñar en la escuela de la catedral. Tras la muerte del arzobispo Enrique, en 964, Wolfgang ingresó en la Orden de San Benito y se trasladó a un monasterio de Augsburgo. Bajo su dirección, la escuela prosperó y, en 968, fue ordenado sacerdote.
Unos años después, Wolfgang fue enviado a evangelizar a los magiares. Poco tiempo después, fue elegido obispo de Ratisbona. Sin embargo, incluso como obispo, siguió viviendo como un monje: vestía el hábito benedictino y evitaba los placeres mundanos. Dedicaba gran parte de su tiempo a la oración en soledad.
Sus reformas se centraron en fortalecer la vida monástica y renovar la vida religiosa, ayudar a los pobres y educar a los hijos del duque, entre ellos el joven que más tarde se convertiría en san Enrique II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
Aunque llevó a cabo numerosas reformas, Wolfgang tuvo dificultades para hacer frente a la enorme extensión de su diócesis y, finalmente, cedió algunas de sus parroquias al obispo de la cercana Praga. También se enfrentó a conflictos políticos, llegando incluso a abandonar su diócesis para vivir en una ermita durante un breve periodo de tiempo.
A pesar de las numerosas reformas que impulsó, Wolfgang tuvo dificultades para atender la extensa diócesis que estaba a su cargo y, finalmente, cedió algunas de sus parroquias al obispo de la cercana Praga. También enfrentó conflictos políticos que lo llevaron, incluso, a abandonar temporalmente su diócesis para retirarse a una ermita.
En 994, Wolfgang se encontraba en Pupping, Austria, cuando enfermó y murió. Fue canonizado menos de cien años después, tras conocerse numerosos milagros y curaciones ocurridos junto a su tumba.
Es patrono de quienes padecen problemas estomacales, de las personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares o parálisis, y de los carpinteros.