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Santo del Día

Santo del día: San Juan Crisóstomo

San Juan Crisóstomo, gran predicador y Patriarca de Constantinopla, defendió la fe ante la corrupción y dejó un legado que sigue influyendo en la Iglesia.

Angelus Staff| |2 min de lectura

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San Juan Crisóstomo, cuyo nombre significa “boca de oro”, nació en Antioquía en el año 347. Recibió una sólida formación en la cultura clásica griega y dedicó sus estudios a las obras religiosas y a las Sagradas Escrituras. Tres años después fue bautizado y se retiró al desierto para vivir como ermitaño.

Cuando su salud comenzó a deteriorarse, regresó a Antioquía y fue ordenado sacerdote en el año 386. Durante 12 años ejerció su ministerio en la Catedral de Antioquía, donde se hizo conocido por su extraordinaria capacidad para predicar.

En el año 398 fue nombrado Patriarca de Constantinopla. Desde allí animó a los fieles a mantenerse firmes en la fe frente a la corrupción y la decadencia del mundo secular. Como represalia, la emperatriz Eudoxia y Teófilo, obispo de Alejandría, hicieron que fuera condenado bajo acusaciones falsas y exiliado a Armenia en el año 403.

Juan continuó escribiendo cartas a las comunidades cristianas de Oriente, alentándolas a permanecer firmes y a anunciar la fe. Murió en el año 407, como consecuencia de su delicada salud y de las duras condiciones de su exilio.

En el año 438, el emperador Teodosio II, hijo de Eudoxia, ordenó trasladar los restos de Juan a Constantinopla y realizó penitencia por los pecados de su madre.

Los numerosos escritos y homilías de San Juan Crisóstomo siguen utilizándose hoy y han ejercido una gran influencia en la enseñanza y la tradición de la Iglesia.

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